Manzanillo. Abril 19.- Hoy se cumplen 65 años de la primera gran derrota del imperialismo yanqui en las arenas de Playa Girón, victoria en la que Manzanillo también escribió su historia.
Un total de 19 hijos de esta tierra oriental cubana defendieron la soberanía que se había conquistado en la isla aquel luminoso Primero de enero de 1959.
Eran jóvenes manzanilleros que en abril de 1961 se encontraban cursando estudios en la escuela de artillería de la unidad de tanques enclavada en la provincia de Matanzas, territorio donde ocurrió la invasión norteamericana.
El valor de estos hijos de la tierra donde Céspedes inició la Revolución cubana en La Demajagua se hizo presente al abordar los tanques que participaron en la epopeya que libró el pueblo cubano.
Uno de ellos fue Julio Rodríguez Merencio, a quien los jóvenes combatientes de la unidad de tanques matancera le habían bautizado como El Químico, por sus inventivas para ayudar a sostener la alimentación de sus colegas.
Ya El Químico no se encuentra junto a nosotros, pero recuerdo en mis primeras incursiones del periodismo en esta ciudad sus conversaciones cada vez que llegaba esta fecha.
En su memoria Rodríguez Merencio, quien era natural de Minas de Frío y devenido luego en manzanillero al contraer matrimonio en esta urbe, siempre hablaba visiblemente emocionado de aquellos días donde compartió combate en el mismo tanque con Fidel.
En una de sus últimas entrevistas me había confesado que “después del mediodía del 18 de abril de 1961, cuando avanzaba por la estrecha carretera a Girón, rodeada de ciénaga, el líder de la Revolución nos hace la señal de detener el tanque donde yo iba, y subió”.
Fue precisamente desde ese mismo equipo donde se encontraba Merencio, que “Fidel propinó el disparo al barco Houston que lo hizo varar entre llamas”.
Este ha sido uno de los recuerdos de los manzanilleros en la participación de aquel combate que en 72 horas se logró la victoria, y que dio una lección al mundo para aquellos que pretendían apoderarse de Cuba.
Ya los combatientes de la ciudad del Golfo del Guacanayabo que participaron en Girón no se encuentran junto a nosotros, al fallecer pasaron el eterno olimpo de los héroes que dejaron un legado para toda la generación de cubanos.