La explosión ocurrida el lunes en una fábrica de fuegos artificiales ubicada en la provincia central china de Hunan provocó 26 muertos y 61 heridos, según informaron las autoridades en una rueda de prensa celebrada hoy martes.
Chen Bozhang, alcalde de Changsha, expresó sus condolencias por las víctimas y pidió perdón a sus familias, a los residentes afectados y a la sociedad en su conjunto.
“Estamos profundamente apenados y llenos de remordimiento”, expresó Chen.
Antes de la rueda de prensa, los asistentes guardaron un minuto de silencio por las víctimas.

Vista aérea nocturna muestra la devastación y múltiples incendios activos en las instalaciones de la fábrica de fuegos artificales. Foto: AP News
La explosión se produjo alrededor de las 16:43 horas del lunes en la fábrica de la empresa de fabricación y exhibición de fuegos artificiales Huasheng, situada en Liuyang, ciudad a nivel de distrito de Changsha, capital de Hunan.
El presidente chino, Xi Jinping, instó a realizar los máximos esfuerzos para buscar a las personas que aún están desaparecidas.
Xi, también secretario general del Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) y presidente de la Comisión Militar Central, dio la instrucción de fortalecer la detección de riesgos y el control de peligros en sectores clave, mejorar la gestión de la seguridad pública y realizar esfuerzos para salvaguardar la vida y la propiedad de las personas.
El primer ministro, Li Qiang, también miembro del Comité Permanente del Buró Político del Comité Central del PCCh, exhortó a emprender acciones para reforzar la seguridad en el lugar de trabajo en industrias y sectores clave, y prevenir con determinación que sucedan accidentes graves.
El Ministerio de Gestión de Emergencias ha enviado un equipo a Liuyang para guiar las labores de rescate y socorro. Las fuerzas de rescate locales se han desplazado al lugar para atender a los heridos y llevar a cabo las labores de respuesta en el sitio, las cuales aún están en curso.
