Papa Francisco: La humanidad está globalizada, pero la pobreza, la injusticia y la desigualdad permanecen

La gran recesión de 2007, la deuda pública, Covid, la guerra de Ucrania, las amenazas globales. Y mientras tanto: conflictos “crueles” en todo el mundo, la explosión de las migraciones, el cambio climático, la pobreza endémica porque, durante estos años, “mientras una parte de los hombres y las mujeres mejoraban su vida cotidiana, otra parte sufría elecciones sin escrúpulos, convirtiéndose en las principales víctimas de una especie de contra-desarrollo”.

Es un análisis descarnado, tan descarnado como la realidad que el mundo se ha visto obligado a afrontar en los últimos quince años, el del Papa Francisco en su discurso a Deloitte Global, la consultora internacional con sede en Londres, cuyos miembros han sido recibidos esta mañana en el Palacio Apostólico. Sólo una representación de los aproximadamente 350.000 empleados que “en cada momento del día” trabajan para asesorar y ayudar a otras organizaciones. “¡Una gran responsabilidad!”, observó Francisco, que les pidió que cumplan la precisa misión de ser “consultores integrales” para “cooperar en la reorientación del modo de ser de este Planeta nuestro, que hemos enfermado -nosotros, que hemos enfermado- en el clima y en la desigualdad”.

Un mundo que sufre

“La humanidad está globalizada e interconectada, pero la pobreza, la injusticia y la desigualdad permanecen”, comenzó el Pontífice en su discurso.

“En la actualidad, el mundo sufre un empeoramiento de las condiciones medioambientales; muchas poblaciones o grupos sociales viven de forma indigna en términos de alimentación, salud, educación y otros derechos básicos”.

Desde 2007 hasta hoy

La mirada del Papa se remonta a los últimos quince años en los que “el mundo ha atravesado graves y continuas crisis”.

“No pudimos terminar de lidiar con la crisis financiera de 2007, tuvimos que lidiar con la crisis de la deuda pública y las economías reales, luego con la pandemia, luego con la guerra en Ucrania con consecuencias y amenazas globales”.
Sin embargo, el Pontífice señaló que “el planeta sigue sufriendo los efectos del cambio climático; mientras tanto, se siguen librando guerras crueles y ocultas en diferentes regiones; mientras tanto, decenas de millones de personas siguen viéndose obligadas a emigrar de sus tierras”.

Justicia social”, el nuevo nombre de la paz

Es cierto lo que dijo San Pablo VI cuando afirmó “que el nuevo nombre de la paz es desarrollo en la justicia social”. Y los consultores de Deloitte y cualquiera que haga un trabajo similar puede hacer mucho ante este contexto “difícil e incierto”: “Puede plantear sus análisis y propuestas de acuerdo con una mirada y visión integrales: de hecho, el trabajo decente para las personas, el cuidado de la casa común, el valor económico y social, el impacto positivo en las comunidades son realidades interconectadas”.

(Con información de Vaticane News)