Play Off: Locura en la llanura, Camagüey logra el primer boleto finalista

Yorbis Borroto fue uno de los héroes. Foto: Boris Luis Cabrera / Cubadebate
Yorbis Borroto fue uno de los héroes. Foto: Boris Luis Cabrera / Cubadebate

Una multitud desenfrenada, un tremendo duelo de lanzadores con un final épico y unos bravos Toros camagüeyanos alzando el boleto finalista por primera vez en 29 años, fue en apretada síntesis las escenas principales que pudimos ver esta noche de martes en el ruedo del Cándido González en una de las semifinales de esta Serie Nacional de béisbol.

Embriagada de coraje, la tropa de Miguel Borroto no decepcionó a una fanaticada que abarrotó el estadio y sus alrededores desde horas bien tempranas y viniendo de abajo en otra de sus estampidas, derrotó con autoridad a los Leones de Industriales por estrecho margen 3-2 para cumplir con la palabra empeñada de su director y asegurar al menos el segundo puesto del campeonato.

No se amilanaron cuando Frederich Cepeda desapareció la esférica en el segundo episodio con las almohadillas vacías y tampoco temblaron cuando en la quinta entrada Alberto Calderón soltó un cohete remolcador para tensar el ambiente.

Graduados el fin de semana en la caldera hirviente del estadio Latinoamericano, la tropa de la llanura esperó paciente su momento con sangre fría y después de inaugurar el marcador gracias a un error del enmascarado Oscar Valdés, quien no pudo retener la pelota en un tiro perfecto a la goma desde la pradera central; arremetieron contra sus adversarios en la entrada de la suerte para definir las acciones.

Otra vez fue incapaz Andy Rodriguez de detener el ímpetu de la caballería camagüeyana. Tras la salida del abridor Bryan Chi, quien realizó una tremenda labor monticular por espacio de 6.1 entradas donde apenas le pudieron fabricar una carrera sucia, los anfitriones volvieron a maltratarlo al pegarle Santiago Torres un imparable impulsador que empató el “play de pelota” y Yorbis Borroto soplarle un cohete de dos bases que sirvió para remolcar la carrera que marcaría la ventaja definitiva en el duelo.

Mientras tanto, Yariel Rodriguez se mantenía durante ocho capítulos completos interpretando el papel protagónico más importante de su carrera deportiva, espaciando ocho incogibles y retirando por la vía amarga a siete de sus adversarios para llevarse la victoria a sus récords.

El final, al más fiel estilo de una película de Hollywood, llegó pasadas las tres horas de juego cuando Lázaro Blanco, en funciones de “matador”, logró el salvamento gracias a una atrapada fenomenal del capitán Alexander Ayala con el empate en circulación sobre una línea del emergente Wilfredo Aroche, que de seguir camino a los jardines hubiera empatado las acciones a la hora de recoger los bates.

Sin dudas, venció el mejor equipo sobre el terreno de juego, el más combativo, el más compacto, y el que mejor supo sacarle provecho a las herramientas disponibles. Nos vemos en el estadio.

Yariel Rodríguez alcanzó la victoria más importante de su carrera. Foto: Boris Luis Cabrera / Cubadebate