Yumila Pérez: el esfuerzo y la recompensa de ser madre trabajadora

Foto: Samantha Cabrera
Foto: Samantha Cabrera

Manzanillo. Mayo 7.- Yumila Pérez Fernández es una joven de 30 años, trabaja como ejecutiva en ETECSA y también es madre de una niña de 8 años. Como miles de mujeres, combina su jornada laboral con el cuidado y la crianza de su hija.
«Mi día a día comienza muy temprano. Lo primero es preparar a mi niña para la escuela: uniforme, lonchera, mochila y que desayune bien. Así que me levanto antes de que ella despierte, organizo todo, la ayudo a vestirse, que no le falte nada. Y luego voy rapidito para mi trabajo».

«Soy ejecutiva en ETECSA, mi horario laboral es de ocho de la mañana a 4 y 30 de la tarde. Allá atiendo a mucha gente todo el día, es decir es un trabajo directamente con el público, y hay que tener mucha paciencia, porque el cliente no siempre está contento. A veces llegan molestos, reclaman, hay que saber escuchar, explicarles. Eso cansa también, porque son muchas horas atendiendo y luego que culmino mi jornada laboral me dedico completamente al cuidado de mi niña de 8 años. O sea, apenas salgo del trabajo, ya sé que en casa me espera otra jornada completa».

«Lo que considero mas difícil de ser una madre trabajadora es que el tiempo no nos alcanza para dedicárselo cuando llegamos del trabajo. Llegamos cansadas, agotadas, a veces solo queremos sentarnos un rato o acostarnos y ellos, mientras tanto, quieren jugar, quieren hacer cosas que a veces una no tiene el tiempo. Quieren contarte cómo les fue en la escuela, mostrarte un dibujo, que las veas bailar. Y una está ahí, pero con el cuerpo rendido. Sin embargo, es algo muy importante dentro de todo eso que se debe hacer: hay que sacar un tiempo para atender a nuestros hijos. Aunque sea media hora, aunque estemos muertas de sueño. Porque ellos lo necesitan».

» Considero que lo mejor de ser una madre trabajadora es tener la independencia de poderlos mimar más, aunque no en todo, pero sí en cosas materiales, poder comprarle un detalle, eso es muy valioso para una madre. Y sobre todo, es un ejemplo que ellos tienen para cuando vayan creciendo que pueden trabajar, que pueden ser útiles para la sociedad y pueden ser independientes. Yo quiero que mi niña vea que su mamá trabaja se levanta temprano y sale adelante».

«Por eso mi consejo para las madres jóvenes como yo o las que empiezan a trabajar ahora, les digo que no se desanimen. Sé que es duro al principio, que parece que no vas a poder con todo. Pero es muy gratificante poder salir adelante como mujeres y como madres. El cansancio se olvida cuando ves a tus hijos bien, cuando sabes que tú lo lograste sola o con lo que pudiste y si contamos con el apoyo de la familia mucho mejor, porque la recompensa de verlos crecer y ser independientes es lo que hace que todo esfuerzo valga la pena».

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