Alertan autoridades sanitarias manzanilleras sobre la Hepatitis Viral A

Imagen ilustrativa tomada de Internet
Imagen ilustrativa tomada de Internet

Manzanillo. Mayo 13.- Por estos días, las autoridades sanitarias locales emiten una alerta epidemiológica a la población debido al aumento de los casos sospechosos de padecer Hepatitis Viral A, una enfermedad que compromete la salud de quienes habitamos esta urbe.

La doctora Maritza Lastre Castillo, especialista en Higiene y Epidemiología del municipio, responsable del programa de las enfermedades de transmisión digestiva, aclara la situación actual del territorio en cuanto a este tema.

“En nuestro municipio se registró durante el año 2025 un evento epidemiológico de hepatitis viral aguda en el área de salud número uno, Francisca Rivero Arocha, del Consejo Popular número seis, Paquito Rosales.

En la actualidad tenemos dos eventos en vigilancia epidemiológica de hepatitis viral aguda que corresponden al área de salud número uno, el primero en el Consejo Popular cinco Orestes Gutiérrez y Consejo Popular número seis Paquito Rosales, así como un evento del área de salud número tres René Vallejo que corresponde al Consejo Popular Andrés Luján.

– Doctora, ¿de dónde provienen estos brotes?

Los brotes que tuvieron su origen en una fuente común provienen por lo regular del consumo de aguas contaminadas; alimentos contaminados por manipuladores infectados, incluidos comestibles crudos o que fueron manipulados después de su cocción; ingestión de moluscos crudos o mal cocidos capturados en aguas contaminadas. También productos contaminados, como ocurre en el caso de la lechuga, la col y otros vegetales.

-¿Puede explicar las características fundamentales de esta dolencia?

La hepatitis se produce a causa de un virus que infecta las células del hígado y produce una inflamación de la misma. Este tipo de hepatitis es la más benigna.

No deja un daño como ocurre en el caso de la hepatitis B y la hepatitis C, pero es la más contagiosa por su vía de transmisión fecal-oral, es decir, cuando una persona no infectada ingiere agua o alimentos contaminados por heces de una persona que sí ha estado infectada. En la familia, esto puede ocurrir si las manos de la persona encargada de cocinar están sucias.

– ¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis?

La hepatitis puede cursar en ocasiones de manera asintomática, inadvertida para el paciente, o puede aparecer como si el paciente tuviese una ingesta, con malestar general, sensación de repletud gástrica, puede aparecer náuseas y también puede creer el paciente que ya se ha recuperado, pero aún sigue enfermo. Incluso puede mantenerse asintomático por un periodo de tiempo.

Puede presentarse también en forma de un cuadro de síndrome febril ligero con vómito, alguna que otra diarrea y se puede interpretar como un cuadro diarreico agudo de etiología viral.

El otro cuadro, que es el típico ya de la hepatitis viral aguda, con síntomas como cansancio, sueño, pérdida del apetito, náuseas, vómitos, diarreas de forma repentina, dolor o molestias abdominales a nivel de estómago y en el costado derecho, como refieren los pacientes, las orinas oscuras, las heces fecales pálidas, la coloración amarilla de piel y mucosa a nivel de los ojos. Puede aparecer dolor articular y en ocasiones picazón intensa.

– ¿Cuáles son los pacientes que más se contagian con la hepatitis?

La hepatitis suele ser más frecuentes en adolescentes y niños. En estos grupos etarios es mucho más leve la enfermedad. Muchos de ellos cursan la infección con formas asintomáticas.

En el caso de los adultos, generalmente poseen otras enfermedades asociadas y pueden presentar una variedad de sintomatología o más complicaciones en dependencia de su comorbilidad.

Pero lo común se presenta en, como ya había dicho, en niños y adolescentes, porque son más vulnerables a la enfermedad por sus hábitos y no les ha dado en momentos anteriores la hepatitis. Algo positivo de la hepatitis es que la misma confiere una determinada inmunidad.

– ¿Qué recomendaciones usted brinda para evitar contraer una hepatitis A.?

Lo primero que tenemos que decirle a la población es que hay que mantener una disciplina social y una responsabilidad con respecto a su salud personal y la colectiva, se trata de una enfermedad altamente contagiosa, porque el virus también se transmite de persona a persona por medio de las manos contaminadas con la orina o las heces fecales.

Entre las acciones a realziar está el lavado continuo de las manos con agua y jabón, sobre todo después de usar el baño, antes y después de ingerir alimentos, además de hervir y tratar el agua de consumo.

Nosotros tenemos una situación energética bien complicada en todo el país, en el caso de que se haga difícil hervir el agua, se recomienda el tratamiento de la misma con el hipoclorito de sodio de un por ciento, agregando cinco gotas por cada litro de agua.

Mantener tapados los alimentos. Realizar la desinfección de las superficies en meseta, instalaciones sanitarias, los utensilios como cubiertos, vasos, que deben de fregarse bien y los mismos son de uso personal.

Los pomos de agua que los más pequeños llevan a la escuela no deben ser utilizados de forma colectiva, debe ser de forma individual. Lavar adecuadamente los alimentos.

Y si hay alguien en la casa enfermo, no debe manipular los alimentos que otros van a ingerir. En el caso de las personas que cuidan niños o prestan atenciones médicas o manipulan alimentos, no deben trabajar hasta siete días después de la aparición del íctero o dos semanas después de la aparición de los síntomas. Mantener tapados los depósitos de basura.

Para finalizar, las personas que se sientan enfermas deben acudir al médico, ya sea al consultorio médico de familia o al hospital, y no se deben de automedicar.

Es necesario que el médico de familia conozca su situación de salud para poder realizar las acciones correspondientes con el objetivo de evitar que continúe la transmisión de esta enfermedad”, conluyó la especialista.

Hoy es necesario que la población manzanillera tenga presente las medidas higiénico sanitarias que permitan evitar el contagio y la propagación de esta enfermedad, que ahora se muestra como una alerta en el territorio por la cantidad de pacientes que llegan hasta los servicios de atención primaria y secundarias de salud con síntomas relacionados con la Hepatitis Viral A.

Compartir en: