Manzanillo. Mayo 16.- Bajo el lema Saber es trascender la Universidad de Granma (UDG) demuestra una vez más que el conocimiento transforma realidades desde los propios territorios. En esta ocasión, la Facultad de Educación Media del Campus Blas Roca Calderío llevó una jornada extensionista al Barrio Juvenil, ubicado en la Ciudad Pesquera de Manzanillo, con el objetivo de fortalecer los vínculos entre la academia y la población.
El protagonismo recayó en el colectivo del departamento de Licenciatura en Educación Química, cuyos integrantes diseñaron un programa de acciones donde la ciencia dejó las aulas para convertirse en herramienta de cambio cotidiano.
Las actividades incluyeron una jornada de limpieza del litoral costero, donde estudiantes, profesores y residentes trabajaron codo a codo para retirar residuos sólidos y desechos que afectan el ecosistema marino.
Durante la actividad, especialistas de la casa de altos estudios explicaron a los vecinos la necesidad urgente de proteger estos frágiles entornos, amenazados por la contaminación y la falta de conciencia ambiental.
Pero la jornada no se limitó a la limpieza. Profesores y estudiantes del colectivo de Química realizaron demostraciones prácticas con experimentos aplicados a la vida diaria, como la elaboración de jabones ecológicos, métodos caseros de potabilización de agua y reacciones químicas presentes en alimentos comunes. Estas actividades interactivas despertaron la curiosidad de niños y adultos, generando un diálogo constante entre los académicos y la comunidad.
El enfoque extensionista del alma mater granmense, que se basa en la interacción horizontal y el aprendizaje mutuo, permitió que los residentes no solo recibieran conocimientos, sino que también compartieran sus saberes ancestrales sobre el mar y el manejo de recursos. Los estudiantes, por su parte, vivieron una experiencia formativa integral, entendiendo que trascender no es solo acumular títulos, sino poner la ciencia al servicio de los demás.
Con iniciativas como esta, la Universidad de Granma reafirma su compromiso con el desarrollo local y la formación de profesionales sensibles a las necesidades del entorno. El Barrio Juvenil de la Ciudad Pesquera se convirtió en un laboratorio vivo de ciudadanía científica, donde la limpieza del litoral y los experimentos caseros demostraron que, cuando la comunidad y la ciencia caminan juntas, el cambio es posible.