Hacer renacer con amor

Sala de neonatología del Hospital Fe del Valle // Foto Lilian Salvat
Sala de neonatología del Hospital Fe del Valle // Foto Lilian Salvat

Manzanillo. Marzo 5.- Más de un centenar de profesionales laboran en el servicio de neonatología en el Hospital Materno Fe del Valle Ramos de esta ciudad, los que cada día entregan su mayor esfuerzo, tesón y ahínco, para lograr excelentes resultados, elevar los valores de natalidad y disminuir la mortalidad.

En esta sala se atendieron en lo que va de año algo más de un centenar de neonatos por disímiles patologías incompatibles con la vida, los que transitaron por los diferentes departamentos dentro del servicio; cuidados intensivos intermedios y prealta.
Orquídea Riveron Espinosa, licenciada especialista en neonatología es una de estos expertos que se esmeran en la atención a los pequeños que por allí transitan, “trabajar velando por estos pacientes es un trabajo que demanda responsabilidad y mucho sacrificio”.

Orquídea Riveron Espinosa, enfermera especialista en neonatología.// Foto Lilian Salvat Romero

La enfermera con 34 años de labor con recién nacidos en la misma institución hospitalaria, es sinónimo de abnegación, disciplina y amor por lo que hace, renacer la vida y la esperanza: “estos enfermos no saben decirte lo que se sienten, ni siquiera puedes ver cómo es su estado de ánimo, tenemos que estar muy al pendiente de su comportamiento revisando constantemente sus parámetros de vida, ellos están en constante vigilancia”.

“Varias son las afecciones que los traen aquí, pero sobresalen el síndrome de dificultad respiratoria que tiene diferentes causas, membrialina que son niños que nacen antes de tiempo, los que son muy bajo peso, las cardiopatías y otros que agravan su vida; según su patología son tratados”, explica la especialista.

Trabajar sin descanso doce horas continuas y descansar solo cada dos días resume el diario de esta mujer que vive y disfruta con intensidad su profesión, “esta es mi vida, no hay nada más lindo que ver cómo estas personitas diminutas salen recuperadas, yo trabajo en terapia intensiva donde están los niños de mayor riesgo, los críticos y graves que requieren ventilación, los que desde su temprana edad se debaten entre la vida y la muerte ; no tengo mayor gratificación que la sonrisa de sus madres y familiares al salir de aquí con ellos en brazos”.

Así es esta fémina, fuerte de carácter y sensible de corazón, sus intensas jornadas demuestran que más allá de pertenecer al llamado sexo débil, su fortaleza está en lo que hace; con su desempeño ha devuelto la vida a miles de neonatos.

La licenciada con 34 años de labor con recién nacidos en el hospital materno Fe del Valle Ramos.// Foto Lilian Salvat Romero