Novia de mi ciudad, 94 años en verso y canción

Manzanillo canta a la Glorieta a 94 años de su inauguración
Manzanillo canta a la Glorieta a 94 años de su inauguración

Manzanillo. Junio 25.- A los pies de su planta hexagonal Manzanillo cantó al símbolo arquitectónico que le distingue, y celebró sus 94 años de existencia como fuente de admiración e identidad genuina.

Unidos en la policromía sonora de la gala Novia de mi ciudad, artistas de la urbe transformaron la noche en alegorías melódicas a la estructura monumental que desde junio de 1924 engalana el parque Carlos Manuel de Céspedes, principal de esta demarcación costera de la provincia de Granma.

Con las estrofas del poema Glorieta de Manzanillo, de Fernando García, inició la tonada, enriquecida luego con las cuerdas de las guitarras de un trío ocasional que interpretó Entre dos aguas, de Paco de Lucía, para dar riendas a esa transculturación de lo español a lo criollo de la cual nació este kiosco de arte morisco.

Se sumaron a la corriente las voces de Yudia del Castillo y Dámaris Diéguez, quienes entonaron Con los hilos de la luna, de Liuba María Hevia, desde los arreglos del también manzanillero Jesús Estrada; mientras que Malagueña, de Ernesto Lecuona, emergió del piano de Pedro Rivero Ruiz, en alusión a la herencia cultural hispana.

Desde los diversos estilos tímbricos del pentagrama musical cubano llegó también el homenaje a la pieza arquitectónica, con la imbricación de los rasgos de la vieja y Nueva Trova: la primera en honor al cumpleaños 151 de Sindo Garay y la segunda de cuyo nacimiento la Glorieta fue testigo hace 46 años; del bolero y el son, de lo auténticamente cubano.

El trío Los Caminantes le regaló Donde alumbran las estrellas, de Mario Escalona Delgado, y Preciosa, de Descemer Bueno; Ethel Frías vocalizó De mi Cuba y Son de la loma de Miguel Matamoros, del propio autor, Ojos malignos, en las voces del dúo ocasional femenino de Yudia y Dámaris.

Trío Los Caminantes canta a la Glorieta desde el sentimiento de la canción
Trío Los Caminantes canta a la Glorieta desde el sentimiento de la canción

Un presente sonoro fue igualmente la interpretación de Danza ñáñiga de Ernesto Lecuona y Soy cubano por Daysi Torres, acompañada con los acordes de piano, guitarras y saxofón; también de Quiéreme mucho y Sabor a mí, de Gonzálo Roig y Álvaro Carrillo, respectivamente, por el solista Ernesto Fabián.

De mi Cuba entonó Ethel Frías, y cubana es la Glorieta

De mi Cuba entonó Ethel Frías, y cubana es la Glorieta

El premio musical por la existencia de la Novia de mi ciudad, con guión de Esperanza Martínez y dirección artística de Rafael Masó, cerró al compás de las notas acústicas del Himno Nacional surgidas de la ejecución de Pedro Rivero al piano, la estudiante Thalía Ramírez Pacheco en el violín, Abel Baldoquín en la guitarra, y la Banda Municipal de concierto, que a su costado le hizo vibrar una vez más como lo hiciera antes bajo el resguardo de su cúpula.

Varias generaciones, unidas, interpretan el Himno Nacional a los pies de la Glorieta morisca
Varias generaciones, unidas, interpretan el Himno Nacional a los pies de la Glorieta morisca

La Glorieta, nonagenaria, recibió el afecto y respeto de quienes la identifican como motivo de orgullo porque, como expresó el poeta Manuel Navarro Luna: “después que tú la hayas contemplado no te quedará nada que ver sobre la tierra”.

Glorieta de Manzanillo fue inaugurada el 24 de junio de 1924
Glorieta de Manzanillo fue inaugurada el 24 de junio de 1924