Un llamado a cuidar el medio ambiente

Foto: Samantha Cabrera
Foto: Samantha Cabrera

Manzanillo. Abril 22.- Cada 22 de abril se celebra el Día Internacional de la Madre Tierra, fecha propicia para recordar que el planeta constituye nuestro único hogar. En esta ciudad costera, la efeméride nos confronta con una realidad cotidiana: los vertederos improvisados que proliferan en los márgenes de las calles y en solares abandonados. La acumulación de desechos no representa únicamente un problema estético, atrae vectores, roedores y malos olores, y se convierte en un riesgo sanitario para las familias que residen en sus proximidades.

Uno de los problemas más graves es la quema de residuos en esos mismos vertederos. Con la intención de hallar una solución rápida, muchas personas prenden fuego a la basura sin considerar el humo tóxico que luego respiran sus vecinos y sus propios hijos. Dicho humo contiene sustancias nocivas capaces de provocar alergias, asma y otras afecciones respiratorias, resultando profundamente perjudicial para el medio ambiente y la salud colectiva.

Pero no todo está perdido, en Manzanillo existen proyectos que trabajan a favor del medio ambiente, como el proyecto Mi Costa, el cual forma parte de la Tarea Vida, plan del Estado cubano para enfrentar el cambio climático. Asimismo, existen brigadas juveniles que organizan jornadas de limpieza. Estas iniciativas resultan valiosas, pero aún resultan insuficientes frente a la magnitud del problema.

La clave reside en la conciencia de cada persona, cuidar el medio ambiente no es una responsabilidad exclusiva de los gobiernos ni de los ambientalistas. Es deber de cada vecino decidir si arroja un papel en la vía pública o lo conserva hasta depositar en un contenedor de basura. Si cada manzanillero comprendiera que su pequeña acción diaria mejora la calidad de vida de toda la comunidad, la transformación sería notable.

El llamado es claro, actuar con sentido de responsabilidad y exigir el control adecuado de los vertederos, apoyar los proyectos ambientales existentes y comenzar por el cuidado del propio hogar, solar y calle. Una ciudad más limpia no es un lujo, sino un derecho de todos.

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