Una enfermera por vocación

Saida labora en el Hogar de Ancianos Padre Acevedo  // Foto Eliexer Peláez
Saida labora en el Hogar de Ancianos Padre Acevedo // Foto Eliexer Peláez

Cuando alguien profesa un oficio con tanto amor y dedicación siempre logra grandes éxitos y uno de ellos es el premio de la satisfacción personal. Así lo siente la manzanillera Saida Periche Cuadrado, licenciada en enfermería hace 25 años y quien ofrece hoy brinda sus servicios en el Hogar de Ancianos Padre Acevedo de la Ciudad del Golfo del Guacanayabo.

El amor por la enfermería a ella le vino por vocación desde la infancia pues como confiesa a Radio Granma digital que cuando era muy pequeña su abuelita trabajaba en una sala de pediatría del hospital local y su ejemplo la cautivó.

“Fue mi abuela quien me inclinó por esta profesión, ella siempre quiso tener una hija o nieta enfermera. Luego mi mamá se enfermó, yo vi que las enfermeras eran las que la cuidaban, y entonces ya por esas vivencias, me incliné hasta lograr la carrera”, dice Periche Cuadrado.

Sus primeras vivencias como enfermera las tuvo en el policlínico número cuatro Luis Enrique Paz de la comunidad rural manzanillera Vuelta del Caño. Luego trabajó en un hospital Psiquiátrico de Jibara y actualmente labora en el hogar de ancianos de nuestro municipio.

Varias experiencias ha cosechado durante estos 25 años de trabajo, por lo que sus ojos le brillan cuando recuerda algunos de ellos. “Algo muy bonito de mi vida fue cuando trabajé en una de las salas de pediatría, igual que mi abuela, en el policlínico de la Vuelta del Caño. Allí fue maravilloso el trabajo porque atender a los niños es algo que te da satisfacción, cuando ves que has logrado recuperar un bebé y la madre te lo agradece y el niño te sonríe, eso es algo fascinante”.

“Otra satisfacción que tengo es en la actualidad en el hogar de ancianos, porque trabajar con adultos mayores es bonito igual. Es esta una etapa donde ellos sienten que es la última de sus vidas, y cuando uno le brinda apoyo, amor, le hace conocer que no todo se ha acabado y ese abuelo te sonríe igual y te devuelve las gracias, es algo emocionante también.

Como toda cubana el valor de la solidaridad le caracteriza, por eso no vaciló al brindar sus servicios internacionalistas en la hermana República Bolivariana de Venezuela desde el 2006 hasta el 2011. Ella respondió al llamado que se les hizo a los profesionales de la salud para llevar parte de nuestra conquista a ese hermano pueblo.

De los recuerdos más impactantes que guarda en su memoria de aquella época guarda el que tuvo en una fresca mañana, cuando apenas comenzaba sus labores.

“Eran como las ocho de la mañana y vi a una madre llorar tanto que conmovió, y como nosotros cubanos al fin somos tan solidarios, me acerqué y le pregunté que le sucedía, que por qué lloraba y ella visiblemente emocionada me cuenta que ya su bebé había sido atendido con el mayor amor del mundo y sin pagar un centavo por la consulta, y que se iba para la casa con el tratamiento a aplicar a su niño”.

“Ella lloraba también, me decía, porque en el hospital público que tenían habilitado no era así, porque a veces iba a esa institución médica de madrugada y llegaban las 11 de la noche y no había podido atender a su bebé, y que la atención que recibió de nosotros allí la había emocionado mucho, a lo que yo le respondí que eso era gracias a la Revolución Bolivariana y Cubana, y que esa experiencia la extendiera a toda la población que ella conocía para que nos visitaran, porque en aquellos tiempos el pueblo venezolano no creía en la medicina cubana”.

Saida ostenta por su cuarto de siglo de labor  la medalla de Profesional de la salud Internacionalista, ha participado en varias jornadas científicas municipales, provinciales y nacionales. Además ha sido delegada de varios congresos de su especialidad y ahora opta por participar en el Coloquio Internacional de Enfermería que se efectuará en el mes de septiembre en La habana.

Es tanto amor y pasión que ella siente por su oficio que lo ve como algo muy gratificante. “Se dice que una máquina puede hacer el trabajo de varios hombres a la vez, pero el trabajo de una enfermera no lo sustituye nadie, eso es algo emocionante  porque la enfermera es la que está cerquita del paciente, es la que conoce sus necesidades, es la que se proyecta cómo satisfacer esas necesidades y los pacientes confían mucho  en su enfermera”, confiesa esta abnegada enfermera.

Por su pasión a la investigación científica mereció el reconocimiento en el acto municipal por el Día de la enfermería, al ser seleccionada como la Mejor enfermera del territorio este año en la labor investigativa.

“Ese reconocimiento representa mucho para mí, porque una investigación que uno realiza es un problema que resuelve en su localidad, provincia o país, y cuando uno ve el logro, eso te da la satisfacción para seguir adelante, seguir buscando esa información y transmitírsela a los estudiantes, a la comunidad porque  es algo que hay que generalizar”

Por el desarrollo de la enfermería hoy en día y por la que representa para el sector de la salud ella observa grandes retos para su profesión. “Tenemos que formar a nuestros jóvenes con la convicción de estar a la altura de nuestra Revolución, tener siempre presente a nuestro Comandante en jefe Fidel castro, quien siempre quiso un ejército de batas blancas consciente, formado y  muy científicos en su deber”.

A las nuevas generaciones Saida le deja un mensaje, “les digo que sobre todas las cosas cumplan con su ética profesional, con la humanidad, que cuiden esta Revolución y las conquistas en nuestro sector pues sin salud no hay nada».

Saida es reconocida en el acto municipal por el dia de la enfermería como Mejor Enfermera en la Labor investigativa // Foto Eliexer Peláez
Saida es reconocida en el acto municipal por el dia de la enfermería como Mejor Enfermera en la Labor investigativa // Foto Eliexer Peláez
Saida labora en el Hogar de Ancianos Padre Acevedo // Foto Eliexer Peláez
Saida labora en el Hogar de Ancianos Padre Acevedo // Foto Eliexer Peláez