Manzanillo. Agosto 22.- En una Revolución con «Todos y para el Bien de Todos» que desde aquel enero victorioso de 1959 garantizó innumerables de oportunidades y grandes desafíos para los nacidos en esta isla Antillana, bajo la guía certera de su máximo líder Fidel Castro Ruz, el derecho a la educación se erigió desde entonces y hasta la actualidad como una de las más grandes conquistas en toda la geografía nacional.
A partir del compromiso inquebrantable con la defensa del Socialismo, el desarrollo del intelecto, la cultura integral, lo profesional y científico fue esbozado como política por el Comandante en Jefe, con visión futurista y la certeza de que solo la búsqueda constante del conocimiento conduce a la verdadera libertad del ser humano.
Bajo esa premisa, el primero de septiembre próximo se abrirán las aulas en Cuba para dar la bienvenida oficial al curso escolar 2026- 2027 y honrar, desde la responsabilidad, la superación, la disciplina y el compromiso con el perfeccionamiento continuo y calidad de la educación, el legado del Gigante de Verde Olivo en el año del centenario de su natalicio.
Más de 100 escuelas, dos instalaciones y el hogar de menores sin cuidado parental, estárán listas en Manzanillo para la bienvenida a de miles de estudiantes de todos los niveles de enseñanza, una vez que los educadores con que cuenta el territorio se alistan para enfrentar nuevos desafíos que pondrán a prueba su capacidad creadora y motivacional.
Una tarea para nada fácil en el desempeño de la función social fundamental de los docentes en medio de la difícil situación económica, social y electronergética que enfrenta el pueblo, pero que demanda de sacrificio y voluntad para llevar adelante la obra educacional. De ahí, que enaltecer la labor del maestro sea en esta nueva etapa de saberes un imperativo para quienes integran el ramo, una vez que resulta imprescindible educar a las nuevas generaciones a partir del ejemplo personal en valores cívicos, morales, desde una concepción martiana y fidelista, bajo los principios revolucionarios, de equidad y justicia social.
Las incontables limitaciones que impone el genocida bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, no constituirán impedimento para que los pupilos acudan a sus aulas con los materiales básicos mínimos indispensables para el proceso didáctico, un encomiable esfuerzo que cobra mayor relevancia al disponer de base material de estudio para la marcha del tercer perfeccionamiento educativo, en busca de mayores incentivos y razonamientos lógicos.
El trabajo político- ideológico, la labor metodológica y preventiva, así como de formación vocacional y orientación profesional, la calidad del aprendizaje, el ingreso a la educación superior, y la superación del personal docente y no docente, continuarán como directrices del sector en este municipio, desde una concepción integradora e interdisciplinaria, que demande de empeños superiores.Pero para el logro de estos propósitos resulta cardinal que los claustros, estudiantes y la familia se unan y vayan en el mismo sentido que señala la senda de lo sabio y lo útil, porque recuerdese siempre que el desconocimiento solo lleva a la ignorancia.En este sentido, se requiere de la concientización del padre y la madre en lo referido a la presencialidad de sus hijos en el aula donde se abre el pensamiento y se forjan futuros. Quien único recibe un daño inmenso cuando deja de aprender algo nuevo porque, sencillamente cuanquier justificación es pretexto para que no asista a su escuela, es el niño, joven o adolescente que ese día ausente no bebió de las sabias de sus maestros.Y de igual manera, los conductores del proceso pedagógico, debieran sentirse mal cuando por cualquier motivo dejan de trasmitir conocimientos a sus alumnos, porque la Patria requiere de educadores comprometidos, preparados, capaces, altruistas, que marquen pautas y huellas en quienes los asumen como un modelo a seguir.